Opaco cierre de Meade; ruptura en el PRI

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SUCESIÓN PRESIDENCIAL

28 DE JUNIO DE 2018

Meade llama a defender al país de alternativas autoritarias

Saltillo, Coah. En su último acto de campaña José Antonio Meade, candidato de la coalición Todos por México, llamó a dar la batalla de la vida, defender el país y luchar por una mejor situación para los hijos. Reconoció que existe necesidad de cambios y correcciones en temas como seguridad y dijo que Andrés Manuel López Obrador es una alternativa autoritaria y antidemocrática. A la coalición que lo eligió (PRI-PVEM-NA) le aseguró que no se equivocaron con él y no fallará. (Universal Nota)

“A quienes han impulsado a AMLO la historia los juzgará’

José Antonio Meade advirtió que la historia juzgará a aquellos que, conociendo el riesgo de autoritarismo que representa Andrés Manuel López Obrador, lo han impulsado. En su cierre de campaña en el parque Las Maravillas, en Saltillo, Coahuila, recapituló los amagos del abanderado de Morena-PT-PES a la Suprema Corte de Justicia, a las fuerzas armadas y a las familias con su intención de liberar criminales dándoles amnistía. (Milenio Nota)

La ruptura en el grupo gobernante

Todo apunta a que el “peñismo“, como grupo político, tendrá una vida corta y efímera. Si el próximo domingo el presidente Enrique Peña Nieto y su partido pierden el poder. Ya hay corrientes y liderazgos priistas que se preparan para pasarle al grupo del Presidente y a la clase política mexiquense -que se apropiaron este sexenio de su partido y del poder con un criterio patrimonialista y excluyente de todas las corrientes y grupos distintos a ellos. Lo peor que le puede pasar al Presidente es que su mismo grupo cercano, los peñistas más fieles y a los que él encumbró en posiciones de poder más por amistad y confianza que por capacidades y experiencia, terminen por fracturarse y confrontarse en la derrota, tal y como ya comenzó a suceder en el núcleo más duro del primer círculo presidencial. El distanciamiento de Luis Videgaray, es real y si bien no hay ruptura, sí fue real que Peña no aceptó ni estuvo de acuerdo en la propuesta que empujó hasta el final para apoyar una candidatura única de Ricardo Anaya, candidato del Frente, para enfrentar a Andrés Manuel López Obrador, que pasaba necesariamente por la declinación de José Antonio Meade. El canciller ya da por descontado lo que ocurrirá el 1 de julio y ya tiene negociada para él una posición directiva en una poderosa firma de inversiones estadounidenses (Blackrock), que incluye una cómoda residencia en Nueva York, un sueldo generoso y muy posiblemente una ciudadanía emérita en Estados Unidos, muy posiblemente cobijado por sus amigos de la administración Trump. Y entonces el peñismo, comenzará a pagar el costo del repudio y el rechazo social, ese que se ensaña con los derrotados y siempre busca nuevos villanos favoritos y culpables de los problemas nacionales. (Universal columna Serpientes y Escaleras)

Reunión secreta de Peña con gobernadores priistas

Ya se supo por qué hay tranquilidad en Los Pinos. Porque ya saben quién va a ganar. Y ya saben quién ha prometido no llegar con la guadaña afilada. El martes durante una larga comida a la cual asistieron los gobernadores priistas en la residencia presidencial. Encuentro cerrado. -¿Cómo ve el Presidente el proceso electoral y sobre todo las votaciones y el resultado? -Pues nos dijo que las tendencias son claras y que se respetará el resultado. ¿Les dio nombres? -No, pero la información es precisa. Los gobernadores priistas quedaron helados con la información recibida, distinta de las viejas arengas de inminentes triunfos tricolores. Como el resultado parece inexorable, el presidente Enrique Peña les pidió atender preferentemente las candidaturas locales y dejar la tarea de los cargos federales. Si las cosas no salieron, les refirió, fue porque el equipo de campaña de Meade no hizo bien las cosas ni se dejó ayudar por los cuadros de experiencia. (24 Horas columna Teléfono Rojo)

De Peña Nieto fue el error

Al cierre de las campañas, con una idea bastante aproximada del lugar en el que podría quedar el Partido Revolucionario Institucional en la elección presidencial -“segundo, si bien nos va”-, múltiples conversaciones entre priistas giran en torno a lo que hicieron bien o hicieron mal. José Antonio Meade. Originalmente lo presentó -y supuestamente por tal motivo lo eligió- como candidato ciudadano y que estaba con él, con Peña Nieto. Pero luego, ante el desastre de su campaña, salió con que también estaba con el Partido Revolucionario Institucional y con él. En suma, lo que prevén -con base en lo que han visto en tierra- es que buena parte de la base social que votaba por el Partido Revolucionario Institucional, esta vez se va a ir con el abanderado de Morena, Andrés Manuel López Obrador. La famosa maquinaria no funcionará: “Los priistas en casi todo el país están de brazos caídos”, sostienen. Recuerdan una frase del sabio don Jesús Reyes Heroles: no le tengo miedo a los disidentes ni a los que se van, porque es parte natural de la vida de un partido; a los que les tengo miedo es a los brazos caídos de los priistas, a los que no dicen nada. (Heraldo columna Alhajero)

Espías de Anaya

En el cuarto de guerra de José Antonio Meade hicieron un descubrimiento esta semana, a unos cuantos días de la elección presidencial: Ricardo Anaya tenía un infiltrado en el equipo que se encarga de la estrategia del candidato del PRI, que le permitió tener acceso a un gran volumen de información confidencial a lo largo de la campaña. Dicen los que saben que también fueron informados de que don Ricardo tiene escuchas dentro de Los Pinos, lo que le ha permitido saber de antemano los pasos que se pensaban tomar contra él, a nivel gobierno y a nivel electoral. Colaboradores de don José Antonio dijeron que ya los detectaron y los neutralizaron, aunque uno podría pensar que se dieron cuenta un poco tarde. (Eje Central columna La Trastinda)

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