México, de la Urgencia a la Emergencia, del septiembre negro a la Sucesión Presidencial

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sismos - peña nieto
La Sonrisa de Clark
Por Clark

Este jueves se cumple un mes de la repetición del terremoto 19S y 42 días del terremoto 7S, las cosas que hemos conocido, sobretodo de primera mano y por medio de las redes sociales, han refrendado las virtudes que siempre hemos tenido como habitantes de este país, de México, pero también se han reafirmado de manera mayúscula los vicios e insensibilidad de las autoridades, sin importar el tipo y el nivel.

Mientras la población en general atendió la Urgencia y se ofreció generosamente en el apoyo de todo tipo para las personas en desgracia, el presidente de la república y todo el aparato gubernamental y político se han aferrado en negar otra vez el importantísimo papel de la sociedad civil en el auxilio a los damnificados, empecinándose a identificar esa ayuda en el aparato militar, que solamente apareció para estorbar y afrentar a los rescatistas y voluntarios nacionales y extranjeros.

El capricho de peña nieto de imaginar un país inexistente, donde las instituciones gubernamentales y sus altos funcionarios son eficientes, éticos, transparentes, sobrios, mantiene oídos sordos a las voces que alertan sobre la “realidad real” de quienes saben qué se necesita, en dónde y para quienes.

En los terremotos de septiembre, fue la sociedad civil la que inmediatamente salió en auxilio de los afectados, la que sabía dónde estaban los lugares derruidos y las víctimas, la que sabía qué insumos se necesitaban en cada lugar y la primera que aportó de su bolsillo apoyo en forma de comida, ropa, medicamentos, agua, etc.

Siguiendo en el afán de no escuchar las llamadas de alerta, peña nieto y su (des) gobierno no están haciendo caso a las llamadas de la Emergencia que se están haciendo, advirtiendo que no se está atendiendo a todos los damnificados, que se están entregando beneficios a oportunistas y que es partir de ahora y por mucho tiempo en adelante que se necesita la asistencia alimentaria,  médica y laboral.

La respuesta gubernamental, tanto a nivel federal como local, es emplazar a la población a contraer deudas en base a créditos, en claro beneficio de bancos, aseguradoras y constructoras, dando ayudas monetarias condicionadas a uso de tarjetas electrónicas en empresas de abasto previamente fijadas por ellos y ya con precios convenidos en los “paquetes de materiales”. La única fase atendida es la que puede convertirse en ganancia, la reconstrucción.

Nada hay sobre la crisis alimentaria, médica y laboral que se ve venir ante la gran cantidad de personas damnificadas, no se está haciendo nada ante quienes perdieron sus centros de trabajo, ante quienes necesiten rehabilitación y atención psicológica, ante quienes por esas razones no tendrán con qué alimentarse en el futuro inmediato, porque eso llevara varios meses e incluso años para poderse subsanar.

A peña nieto y sus secuaces no les importa lo que suceda en el futuro cercano a los damnificados, ellos ya se adueñaron del acopio, ya se guardaron las aportaciones económicas, ya tomaron medidas para beneficiar a sus socios y ya hicieron su teatro para dejar satisfechas a las fuerzas armadas y crear un imagen falsa de estado bondadoso rumbo a la Sucesión Presidencial en las Elecciones en 2018, buscando con ello eclipsarlo todo y darle por fin carpetazo a ese asunto que les dio mala fama mundial.